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Economía: entre la desaceleración inflacionaria, el desafío cambiario y la recesión

El camino hacia el equilibrio económico en Argentina está plagado de riesgos. La estrategia actual, si bien efectiva a corto plazo, deberá adaptarse y asegurar una recuperación sostenible

Por Redacción

15 de mayo, 2024 - 11:20

En un contexto económico marcado por la desaceleración inflacionaria, la economía argentina enfrenta un delicado equilibrio. La inflación mensual descendió a un dígito por primera vez en seis meses, y las consultoras pronostican que mayo podría ofrecer mejores cifras que abril. Sin embargo, las dudas persisten sobre la sostenibilidad de esta tendencia y los riesgos asociados a la actual política económica.

Desaceleración inflacionaria y estrategias controversiales

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció una nueva reducción de la tasa de interés de referencia en 10 puntos porcentuales, situándola en el 40% de TNA. Esta decisión sigue a la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) de abril, que mostró un descenso al 8,8%, comparado con el 11% registrado en marzo. La política de reducción de tasas, que comenzó a principios de marzo, ha visto una disminución de la tasa de interés de 70% a 30% de TNA en solo dos meses, reflejando el enfoque del gobierno en la normalización de las variables económicas.

Fernando Baer, economista de Quantum, consultora dirigida por el exviceministro de Economía Daniel Marx (durante la gestión de Domigo Cavallo), afirmó que esta medida era esperada debido al compromiso del gobierno con el déficit fiscal cero. La credibilidad en este compromiso ha fortalecido el ancla del programa económico, lo que, según Baer, no tendrá un impacto significativo en el mercado a corto plazo debido a la falta de pesos en la economía.

La visión de los economistas y el riesgo de atraso cambiario

Mientras tanto, el economista Guillermo Mondino, ex jefe de gabinete económico durante la gestión de Domingo Cavallo, lanzó una advertencia sobre la actual estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo. Mondino aplaude los esfuerzos de Caputo por ordenar las cuentas públicas, pero critica lo que considera un programa de transición que se ha perpetuado. Según Mondino, este enfoque podría llevar a un atraso cambiario similar al experimentado durante la década de los noventa, cuando la convertibilidad se prolongó más allá de su propósito inicial.

La preocupación de Mondino es compartida por varios economistas ortodoxos como Domingo Cavallo, Miguel Ángel Broda y Ricardo López Murphy, quienes advierten que mantener un tipo de cambio atrasado para controlar la inflación podría desencadenar una crisis futura. Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirió que la política cambiaria de Argentina debería ser más flexible, a pesar de reconocer los logros del gobierno en términos de metas fiscales.

Medidas intervencionistas y desafíos futuros

El Gobierno implementó varias medidas para controlar la inflación, como la reducción temporal del 20% en las cuotas de la medicina prepaga y la suspensión de aumentos en las tarifas de servicios públicos. Estas medidas, sin embargo, son de carácter temporal y podrían no ser sostenibles a largo plazo. La consultora Eco Go, dirigida por Marina Dal Poggetto, proyecta que la inflación de mayo podría bajar al 4,6%, pero advierte que este descenso es resultado de intervenciones que no pueden mantenerse indefinidamente.

Por otro lado, está la recesión buscada, la cual he hecho que se desplomen sectores clave de la economía, como la industria, la construcción y hasta el consumo masivo en supermercados y almacenes (-20,4% en abril). Es lo que se llama 'la economía real', que se ve afectada por la fuerte licuación de salarios y jubilaciones impulsada por el Gobierno libertario.

La estrategia del Gobierno se enfoca en reducir la inflación a un nivel cercano al 2% del "crawling peg". Sin embargo, el desafío será mantener esta tendencia sin desencadenar una crisis cambiaria. El FMI ha dejado claro que durante el tercer trimestre, cuando se renegocie el acuerdo, será crucial que Argentina considere una mayor flexibilidad en su política cambiaria.