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El futuro del cepo cambiario y la agenda fiscal: el plan del Gobierno

Milei y Caputo buscan reformas estructurales que generan opiniones divididas. El éxito depende del equilibrio fiscal y la desaceleración inflacionaria

Por Redacción

16 de mayo, 2024 - 10:03

En las últimas semanas, la expectativa de inversores y ahorristas estuvieron centradas en los planes del Gobierno nacional respecto al régimen monetario y la salida del cepo cambiario. Las recientes declaraciones del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, avivaron el debate, aunque sin disipar todas las dudas.

La hoja de ruta de Milei

Javier Milei, en varios discursos ante empresarios, esbozó un camino que descarta la dolarización y aboga por un tipo de cambio flexible. El objetivo final, según él, es una competencia de monedas, algo que ha sido confirmado tanto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) como por el jefe de Gabinete, Nicolás Posse.

Este enfoque, que apunta a un tipo de cambio flexible y no fijo, ha sido recibido con escepticismo entre algunos economistas oficiales, quienes no están del todo convencidos de su viabilidad.

Milei también delineó su plan tributario, que incluye la eliminación del impuesto PAIS, las retenciones y el impuesto al cheque. No obstante, entre los economistas oficiales no hay un consenso sobre la viabilidad de estas medidas, especialmente en un contexto donde el equilibrio fiscal es visto como el eje central de la política económica.

La visión de Caputo

El ministro Caputo ha enfatizado que la desaceleración inflacionaria es crucial para el éxito del plan económico del Gobierno. Según Caputo, el proceso de desinflación ya está en marcha, con expectativas de que la inflación de mayo se reduzca alrededor del 5%, desde el 8,8% registrado en abril. Este objetivo forma parte del llamado 'Plan 3 Patitos' (222), que busca alinear el crawling peg, la inflación núcleo y la tasa de interés al 2% mensual.

El desafío fiscal

El corazón del plan económico de la administración Milei es el equilibrio fiscal. Caputo reiteró que el ordenamiento fiscal es esencial para la estabilidad macroeconómica, incluyendo la política cambiaria. Sin embargo, Federico Sturzenegger, en una reciente charla, sugirió que el cepo cambiario podría persistir debido a su implicancia fiscal. Según Sturzenegger, la obsesión de Milei por la consolidación fiscal podría mantener las restricciones cambiarias como un "fondo fiscal".

Para el economista, la continuidad del cepo tiene un fondo fiscal, y la decisión de levantarlo dependerá de cómo se manejen las prioridades fiscales, como las jubilaciones y los impuestos al comercio exterior.

Perspectivas y dudas

A pesar de los esfuerzos por estabilizar la economía, persisten dudas significativas sobre la implementación efectiva de las políticas económicas. El foco en la desaceleración inflacionaria y la revaluación de la moneda plantea riesgos, especialmente si la inflación no se reduce de manera sustancial. Los analistas advierten que un fracaso en este frente podría resultar en una percepción de atraso cambiario, lo que históricamente ha llevado a crisis económicas en Argentina.

Economistas como Miguel Ángel Broda, señalaron que el tipo de cambio actual podría estar retrasado, proponiendo que debería ubicarse más cerca de los $1.500 por dólar, similar al valor durante el gobierno de Néstor Kirchner. Esta visión es compartida por otros referentes de la ortodoxia, como Domingo Cavallo y Ricardo López Murphy, quienes argumentan que la paridad cambiaria actual no refleja las condiciones económicas reales.

El futuro del cepo cambiario en Argentina sigue siendo incierto y está profundamente entrelazado con la agenda fiscal del Gobierno. Mientras Milei y Caputo buscan implementar reformas estructurales y reducir la inflación, las opiniones divididas entre los economistas y los riesgos de una percepción de atraso cambiario podrían complicar la transición hacia un régimen de competencia de monedas. La clave estará en la capacidad del Gobierno para lograr un equilibrio fiscal sostenido y una desaceleración inflacionaria efectiva.

Y la gran pregunta final tiene que ver con la llamada 'economía real', que muestra derrumbes de dos dígitos en las diferentes ramas de la economía. Este miércoles, el INDEC dio detalles del uso de la capacidad instalada de la industria, encendiendo todas las alarmas de la Argentina productiva.