Ruta en jaque
El estrecho de Bab el-Mandeb, un angosto paso marítimo de solo 36 kilómetros de ancho que conecta el océano Índico con el mar Rojo y el canal de Suez, se convirtió en el epicentro de la tensión geopolítica global. Por esta vía transita casi el 25% del comercio marítimo mundial y unos cinco millones de barriles de petróleo diarios.
La amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, pone en riesgo el tráfico de buques petroleros. Expertos advierten que un solo impacto certero desataría el pánico en las navieras, elevaría las pólizas de seguro y provocaría severos cuellos de botella económicos.