Javier Milei desembarca en Brasil con una agenda que profundiza la polarización política regional. El mandatario argentino viajó para respaldar abiertamente la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y recibir un reconocimiento conservador, descartando cualquier reunión oficial con el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
Según el analista internacional Gustavo Segré, esta maniobra diplomática no es casual. Milei elige fortalecer sus lazos con la derecha brasileña de cara al próximo escenario electoral, relegando el vínculo institucional con su principal socio comercial del Mercosur.
Esta decisión marca el rumbo de la política exterior argentina: sintonía ideológica por encima de la diplomacia tradicional.