Chile atraviesa su peor desastre climático desde 1987. El temporal dejó diez muertos, más de 104.000 personas aisladas y llevó al gobierno a decretar el estado de emergencia para desplegar ayuda militar y sanitaria en las regiones más afectadas.
En su columna de opinión, el analista Ulises Addamo cuestionó que, frente a semejante crisis humanitaria, gran parte de las redes sociales y medios chilenos continúe concentrada en la reciente derrota de Argentina en el Mundial. Addamo remarcó el contraste entre la emergencia nacional y las campañas virales deportivas, instando a enfocar la atención en la asistencia a las víctimas.