El mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció la cancelación indefinida de los procesos electorales en el país. Durante el acto conmemorativo de la Revolución Sandinista, el líder de 80 años afirmó que "no volverá a haber elecciones" para evitar que la oposición intente llegar al poder.
La medida estará respaldada por leyes que aprobará la Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo. El anuncio frena el calendario electoral y profundiza la crisis institucional. Dirigentes opositores en el exilio denunciaron que la declaración confirma el fin formal de la democracia y la perpetuación del régimen.