A tres días de la final del Mundial 2026, donde España se consagró campeona tras vencer 1-0 a la Argentina en el alargue, la comunidad argentina en territorio español enfrenta un clima de creciente incomodidad. En ciudades como Madrid se registraron cruces en la vía pública y hostilidad en redes sociales.
Según relató la historiadora y docente Romina Federica Pérez, muchos residentes optaron por guardar camisetas, moderar su acento en espacios públicos y evitar debates. Ante la euforia local por el título, la postura de cautela busca prevenir mayores roces en un contexto donde persiste la desilusión por la derrota.