Chile enfrenta las consecuencias del temporal más destructivo de los últimos 40 años. Claudio Aldea, experto en gestión de emergencias y ex subdirector de operaciones de la Onemi, explica que las intensas precipitaciones provocaron desbordes de ríos, cortes de rutas estratégicas y dejaron a más de cincuenta mil personas aisladas en distintos puntos del territorio.
El experto también advierte sobre serias fallas en los sistemas de alerta temprana y en la actualización de la infraestructura ante eventos meteorológicos extremos. La geografía del país, sumada a cauces secos que volvieron a llenarse de forma abrupta, complicó el despliegue de las fuerzas de rescate. El gobierno evalúa medidas de emergencia para canalizar ayuda humanitaria y restaurar la conectividad vial.