En la Comisión Nacional de Valores se intensificó el trabajo para identificar las barreras más significativas que deben eliminarse para levantar los controles cambiarios (el llamado cepo). Según fuentes gubernamentales, las medidas en consideración se coordinarán estrechamente con el Ministerio de Economía y el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El presidente Javier Milei ha dicho en los últimos días que su intención es eliminar el cepo a mitad de año.
En el proceso de definir el esquema futuro, se detallaron al menos seis decisiones claves que serán determinantes en este proceso. Entre estas decisiones se encuentran:
La consideración de los activos en dólares como activos extranjeros también está en la agenda de discusión. Estas decisiones, aunque claves, representan solo una parte del complejo entramado que rodea el levantamiento del cepo cambiario.
La evolución del tipo de cambio real de equilibrio es otro aspecto central en este proceso. El ministro de Economía señaló que tenderá al valor que se registró al momento de la salida del primer cepo, en diciembre del 2015, por el gobierno de Mauricio Macri, apenas asumido. Según análisis de Delphos Investment, se espera que para mayo se dé la convergencia entre el tipo de cambio real actual y el de referencia. El cepo actual fue instaurado por la misma gestión, en octubre del 2019.
Sin embargo, este proceso estará influenciado por varios factores, incluido el vaivén político en el Congreso y las negociaciones con los distintos gobernadores. A pesar de la volatilidad política reciente, los activos argentinos han mostrado cierta resistencia, según lo que observan desde la consultora Outlier.
El desafío de levantar el cepo cambiario es uno de los más importantes en la agenda económica actual, y las decisiones tomadas en los próximos meses tendrán un impacto significativo en el futuro financiero del país.
Con información de El Cronista