La búsqueda de vida en Marte dio un giro radical gracias a un hallazgo en el norte de Chile. Científicos determinaron que el Salar de Pajonales, a 3.500 metros de altura, funciona como una "cápsula del tiempo" biológica. En este entorno extremo, con radiación letal y temperaturas de 23°C bajo cero, la vida no está en la superficie, sino dentro de cristales de yeso.
Esta "vida endolítica" utiliza el mineral como escudo térmico y reserva de humedad. Dado que Marte posee depósitos de yeso idénticos, la NASA ahora apunta sus sensores al interior de las rocas, cambiando para siempre nuestra estrategia de exploración espacial.