Esperar a las vacaciones de invierno o verano ya no es negocio. La nueva tendencia entre los viajeros inteligentes es apostar por las escapadas de temporada baja en mayo y junio, los meses estrella del otoño.
Durante esta época, destinos top de Argentina como Bariloche, Mendoza, Iguazú y el Norte experimentan una fuerte caída en la demanda turística. Esto se traduce en un desplome directo de los precios: los alojamientos y excursiones pueden costar entre un 20% y un 40% menos en comparación a julio.
Además del alivio al bolsillo, viajar ahora garantiza un clima más amable para caminar y recorrer, sin calores agobiantes ni frío extremo. Si a esto le sumamos promociones inminentes como el Hot Sale para cazar vuelos baratos, hacer las valijas en esta época se convierte en el verdadero lujo del año.