La historia de los combustibles en Mendoza resguarda un mito urbano que finalmente fue desmentido. Contrario a la creencia popular que señala al emblemático surtidor de Paso y San Martín, en Luján de Cuyo, como el pionero de la provincia, la investigación histórica demuestra lo contrario.
Según detalló Alejandro Alvarez en su columna para Círculo Político, la verdadera primera estación de servicio de Mendoza se inauguró en 1928 en la intersección céntrica de Patricias Mendocinas y Necochea. Hasta ese hito, los automovilistas debían conseguir el combustible refinado o el queroseno en almacenes de ramos generales y pulperías.