La salud pública en Argentina enfrenta un escenario crítico debido a la caída drástica en la prevención sexual. Datos oficiales revelan que solo el 14,5% de la población utiliza preservativo de forma habitual, una cifra que se desploma al 5% entre los adolescentes.
Esta tendencia coincide con un aumento sostenido de las infecciones de transmisión sexual (ITS). La ginecóloga y sexóloga Sandra Magirena advierte sobre el impacto de relajar los cuidados, mientras las autoridades confirman que el 98% de los nuevos diagnósticos de VIH se vinculan a relaciones desprotegidas. La necesidad de reactivar campañas eficaces de educación sexual es urgente.