La Cámara Federal de Casación Penal otorgó la prisión domiciliaria a Julio De Vido, exministro de Planificación, alegando un deterioro en su salud a los 76 años. Aunque el beneficio es una facultad legal de los jueces, la noticia reavivó el debate sobre la impunidad VIP en Argentina.
De Vido cumplirá su condena por administración fraudulenta en la Tragedia de Once —donde murieron 51 personas— en su exclusiva propiedad de Puerto Panal, Zárate. Se trata de una chacra de 4 hectáreas con comodidades de lujo, un entorno que contrasta drásticamente con la realidad carcelaria común y profundiza la percepción de una justicia diseñada a medida del poder político.