Investigadores del CONICET Mendoza presentaron una propuesta disruptiva para transformar el sistema sanitario nacional. El estudio de Florencia Ginestar y Pablo Ferrari plantea transitar de un modelo verticalista —donde el Estado solo asiste al paciente— hacia uno de "espacios de salud".
Este paradigma busca que la salud sea una construcción comunitaria, integrando a ONG, vecinos y saberes populares con el rigor académico. El objetivo es que los centros de salud salgan a la calle, reconociendo la sabiduría local para anticipar problemas y descongestionar hospitales, convirtiendo al ciudadano de un receptor pasivo en un actor protagonista del bienestar.