El antiguo Cine Recreo, ubicado en el distrito de Pedro Molina en Guaymallén, esconde una de las historias de amor y resiliencia más conmovedoras de Mendoza. Aunque hoy su edificio luce deteriorado e inviable para el funcionamiento público, sus paredes guardan el eco de una época dorada de la cultura local.
Una promesa de amor hecha teatro
La historia comenzó en 1914, cuando el pionero de la aviación Mario Casale se enamoró de Rosa, una joven actriz. Para concretar el matrimonio, Casale aceptó dejar de volar y ella abandonó los escenarios. Tras la trágica pérdida de su único hijo, sumidos en una profunda depresión, Rosa le pidió a su esposo que volviera a su gran pasión: los cielos. En agradecimiento por este gesto, Mario decidió regalarle un teatro para que ella pudiera regresar a la actuación.
Hacia 1925, el espacio pasó a llamarse Cine Belgrano, pero los vecinos lo bautizaron definitivamente como Cine Recreo, un cine al aire libre que llegó a albergar mil butacas. Tras cerrar en la década del 70, el municipio lo restauró en 1999 bajo el nombre de Centro Cultural Armando Tejada Gómez, en honor al célebre poeta mendocino cuya casa natal se encuentra a pocos metros. Lamentablemente, los problemas de infraestructura actuales impiden reabrir esta joya cultural, dejando su mística suspendida en el tiempo.