Brasil acelera el Cinturón de las Aguas del Ceará, una megaestructura de 145 kilómetros inspirada en modelos de ingeniería china para combatir la sequía. Con una inversión de 500 millones de dólares, la obra utiliza túneles y canales a cielo abierto para trasladar agua desde zonas de abundancia hacia regiones críticas.
El proyecto, que ya alcanza un 90% de ejecución, busca mitigar los efectos del cambio climático que amenazan la seguridad alimentaria. No solo garantizará el consumo humano para más de 5 millones de personas, sino que reactivará la economía mediante el riego para la ganadería y agricultura local.