TRAGEDIA EN EL CARIBE

Dos sismos en 40 segundos: Un geólogo revela el extraño fenómeno que destruyó estructuras en Venezuela

El geólogo Eduardo Malagnino analizó en Sin Verso el impacto del inesperado doblete sísmico que sacudió la placa del Caribe y expuso graves fallas en la infraestructura edilicia caribeña.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

25 Junio de 2026 - 12:39

Un inusual e histórico evento geotectónico mantiene en vilo al continente americano tras provocar una destrucción masiva. Durante una entrevista en Sin Verso, el reconocido geólogo Eduardo Malagnino explicó la naturaleza del devastador fenómeno que golpeó la región norte del territorio venezolano, donde se registraron dos potentes movimientos telúricos de magnitudes 7.2 y 7.5 con una diferencia de apenas 40 segundos. El experto clasificó técnicamente el suceso como un doblete sísmico, una anomalía de alta peligrosidad que representa la peor catástrofe natural reportada en la zona en más de un siglo.

Las causas del colapso estructural y el peligro de la placa del Caribe

Malagnino detalló en el ciclo que este evento se originó por el violento desplazamiento lateral de la placa del Caribe en su contacto con la Sudamericana, una dinámica de falla transcurrente similar a la de San Andrés. El especialista enfatizó que, a diferencia de los procesos clásicos donde se espera una réplica menor, la fractura de la roca liberó energía masiva en dos tramos casi simultáneos. Este factor impidió cualquier respuesta de contingencia y potenció el derrumbe de múltiples urbanizaciones modernas que evidenciaron una preocupante carencia de ingeniería sismorresistente.

Finalmente, el geólogo buscó llevar tranquilidad hacia otras latitudes y descartó que la actividad caribeña pueda replicarse o activar fallas en países vecinos como Argentina. Al ser consultado sobre los riesgos de un tsunami costero inmediato, Malagnino aclaró que la naturaleza del movimiento transcurrente lateral no altera el fondo marino de forma vertical, neutralizando esa amenaza específica. La prioridad científica regional ahora se enfoca en auditar las políticas de planificación y edificación pública ante un alarmante escenario de inestabilidad tectónica residual latente en la costa americana.