El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el gobierno de Pakistán, actuando como mediador, anunciaron la inminente firma de un acuerdo inicial de paz. Este entendimiento histórico busca poner fin a la letal guerra en Medio Oriente y reabrir de forma inmediata el estratégico estrecho de Ormuz. Según detalló el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, las partes lograron consensuar un marco general que se formalizaría de manera electrónica este domingo, dando paso a conversaciones técnicas detalladas la próxima semana. Sin embargo, desde Teherán desmintieron rotundamente que el pacto vaya a sellarse tan rápido, exigiendo prudencia y frenando el entusiasmo occidental.
Tensión por el programa nuclear y cautela diplomática
A través de sus redes sociales, Trump ratificó con contundencia que el histórico acuerdo está previsto para el domingo y que el paso marítimo, vital para el comercio de petróleo, quedará "abierto para todos". No obstante, el mandatario acompañó este anuncio con un ultimátum: advirtió que Estados Unidos intervendrá pronto para recuperar, desintegrar y destruir el "polvo nuclear" iraní, subrayando que posee una "alternativa definitiva" si la diplomacia fracasa.
Como respuesta, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, pidió extrema cautela respecto a los plazos divulgados. El funcionario remarcó que la esperada firma del memorando de entendimiento no será este domingo, apuntando a las dudas y fluctuaciones de la contraparte estadounidense.
Este profundo conflicto, desatado a fines de febrero tras los contundentes ataques de Estados Unidos e Israel, ha dejado miles de muertos y disparó drásticamente los precios globales de la energía. Trascendió que el borrador propone levantar el bloqueo naval estadounidense simultáneamente a la reapertura del estrecho de Ormuz, mientras que el complejo desmantelamiento del uranio enriquecido se negociaría en un plazo de 60 días posteriores a la firma.