El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró en su último parte diario haber destruido un lanzacohetes múltiple CP-30 de origen argentino en territorio ucraniano, pero esta afirmación es completamente falsa.
La realidad tecnológica detrás de la desinformación rusa
El supuesto hallazgo ruso encendió rápidamente las alarmas internacionales, obligando a revisar el inventario militar nacional para desmentir la versión oficial de Moscú. En su habitual columna para el programa El Interactivo, el especialista en geopolítica Ulises Addamo desmintió categóricamente el informe de inteligencia.
El analista detalló que el CP-30 es un desarrollo tecnológico exclusivo de CITEDEF (Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa). Este lanzador múltiple (MLRS) de 127 mm opera de manera exclusiva bajo el control del Ejército Argentino.
La falta absoluta de evidencia material por parte de las fuerzas rusas expone una grave falla en su cadena de información o una evidente maniobra de propaganda bélica.
Además, Addamo explicó cómo funciona exactamente la capacidad de saturación de zona de este armamento, dejando en claro que es técnica y logísticamente imposible que el sistema CP-30 se encuentre desplegado en el frente de batalla ucraniano.
La desinformación, conocida popularmente como "fake news", parece ser una herramienta más en el conflicto, pero en este caso, involucró injustificadamente a la República Argentina en la guerra europea.