Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos bombardearon una instalación naval iraní en la base de Bandar Abbas. El Comando Central (CENTCOM) confirmó que, por primera vez en la historia, utilizaron drones marítimos de superficie, modelo Corsair, en una misión de combate.
El ataque tuvo como objetivo inhabilitar la capacidad de Teherán para reparar submarinos y sostener ofensivas en el estrecho de Ormuz, una ruta petrolera clave.
Esta histórica escalada tecnológica se da en paralelo al anuncio del presidente Donald Trump, quien restableció el bloqueo naval contra Irán e impuso una inédita tasa de protección comercial en la región.