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Cynthia Lozada: gracias a la música que me ha dado tanto

La cantante mendocina hizo una memoria y balance de su trayectoria y brindó detalles de sus proyectos inmediatos como docente y en su carrera musical

12 de mayo, 2024 - 18:40

Cantante, docente, madre. El orden de los factores que no altera su mundo. Así es Cynthia Lozada, una de las grandes cantoras de la provincia de Mendoza.

De su primer disco como solista. De aquel inolvidable dúo con David Lebón, en una Fiesta de la cosecha. De Clap, un multitaller de diversidad artística situado en Dorrego con el que junto a otras colegas como Natalia Rossi sigue ingeniándoselas para gestionar arte por sobre los tiempos críticos. De ese rondó la charla con la artista mendocina.

- ¿Cómo definirías a Clap?

-Yo digo que es un espacio cultural diverso, por cómo abre sus puertas a la comunidad. Primero desde la gestión independiente y segundo porque no me parece menor que esté impulsado por mujeres. Es sumamente relevante.

En tiempos de resistencia cultural, que esté impulsado por mujeres, es algo muy fuerte. Clap se abre como un espacio diverso porque no solo brindamos talleres artísticos, sino que además siento que es muy contenedor; la gente que viene acá se siente muy feliz.

Porque no hay una cosa competitiva, sino que es venir y abrazarse, encontrar amigos. Tenemos gente de Luján o de Maipú que viene al centro por alguna razón particular y aunque no tengan clases se pegan una vueltita por acá.

“Es muy loco porque en mi gama de alumnos tengo diferencias ya sea en las edades que van de 66, 70 o de 20 años, en la forma de pensar, en las actividades que realizan, pero los ves interactuando, vinculándose en tareas conjuntas que nacen desde el amor por la música, por el canto o hasta por el mismo grupo”.

“A veces sucede que hay subas y bajas en el aprendizaje, como un estancamiento por diversos motivos, entonces esa retroalimentación incentiva el querer seguir viniendo y eso es justamente lo posibilita el espacio grupal. Así a veces surge la propuesta de alguno para armar una canción a dúo”.

“Acá viene gente que puede pagar la cuota y otra que hace un esfuerzo grande para poder hacerlo. Si bien nos tenemos que sostener económicamente, como cualquier entidad, nosotros no queremos perder la esencia y por ahí hacemos el aguante, ‘pagame algo ahora y el mes que viene me lo completás’ por ahí decimos.

Y eso porque se genera ese vínculo y también entendemos que quien viene es un amigo que ama cantar. Tiene que ver con el amor esto. Porque vos entendés que ellos disfrutan venir y uno también disfruta que vengan a cantar. Yo me alimento mucho de esto también.  Para mí es terapéutico, me contagio de esa energía de ellos. Esto es Clap, disfruto muchísimo con lo que hacemos. Porque lo importante de la música es que hace bien.

-¿Y en esa diversidad también tienen otras actividades?

-Sí, claro que sí.  Recientemente, hemos anexado la actividad de yoga, dándole tiempo hasta que se vaya vinculando a este espacio cultural.

“También te puedo decir que el 16 de mayo, tendremos a Andrea Simón, gran artista mendocina, destacada actriz que vendrá a dar unos talleres de workshop para trabajar el miedo escénico, es decir, ese pánico de cuando un artista sube a escena.

“Eso a veces va en el terror de no querer subirse al escenario o no saber qué hacer con el cuerpo. Algo que es frecuente y que inclusive también me pasa a mí, con todos los años que tengo de cantante. Todavía hay una deuda conmigo, que me pasa por encima la emoción, la canción, entonces necesito esas herramientas teatrales para poder trabajar la interpretación, el desenvolvimiento escénico y el cuerpo en el escenario.

Arrancamos el 14 de mayo y si nos va bien, haremos otro. Y está destinado no solo cantantes y músicos, sino también a quienes quieran mejorar la oratoria, te diría.

Nosotros hablamos de una formación integral y esto de alguna manera redondea ese concepto de formación integral que proponemos en Clap.

-¿Hay un espacio muy interesante que es el Portón Cultural, de qué se trata?

-Sabemos que hay pocos espacios en Mendoza para que los artistas muestren sus propuestas, más allá de los espectáculos de tributos, que son lo que más imperan. Salvo otros lugares autogestivos como la Casa Violeta o el Viña rock café no hay muchos más.

Nosotras con el Portón Cultural es lo que buscamos hacer. Es una extensión de nuestra casita, ya que funciona en lo que sería garaje de Clap. Allí los viernes, sábados y domingos, depende de cómo armamos la programación, lo transformamos en algo más íntimo.

Ponemos luces, vendemos unas empanaditas, un vaso de vino, ponemos el sonido, reorganizamos el mobiliario para permitir un espacio de encuentro en nuestro Dorrego.  

Por acá han pasado músicos, obras teatrales o poetas. Es lindo por la cercanía que se genera de acuerdo a sus dimensiones. Es como abrazo extendido entre los artistas y el público.

De mirarlos a los ojos, de sentir esa energía que se genera desde que entrás porque es autogestivo. Por ahí nos ves a Nati Rossi o a mí, abriendo, cobrando la entrada y luego haciendo los coros en una canción o trapeando el piso. O hasta los propios alumnos que vienen a dar una mano, es gente hermosa.

Cuesta un montón sostenerlo y que los costos sean accesibles a la comunidad y a veces es muy poca ganancia, es más para sostener la militancia cultural. Es el objetivo y darle espacio a artistas que son cantautores o de trabajos de jazz, folclore que no sean tributos. Lamentablemente hay grandes artistas que no tienen el apoyo para su laburo.

Eva: su primer disco solista

“Estoy grabando en el estudio de Gustavo el Tano Bruno (multiinstrumentista y compositor guaymallino). Es mi primer disco, vengo en carreta y con dos ruedas menos (risas). Privilegié maternar y ahora gracias a la generosidad de Gustavo, que me hizo el aguante y gracias al INAMU pude ponerme a hacer este trabajo.

Fue seleccionado mi proyecto y accedí a un subsidio que devolví con una contraprestación cantando en un geriátrico. Ojalá pueda seguir eso, es muy estímulo muy importante para los artistas.

Mi disco se va a llamar Eva, que es mi segundo nombre. Significa mucho para mí. Mi raíz. Y muchas cosas, incluso el rol de mujer. Está compuesto por ocho canciones, soy intérprete. Hay una canción del Tano Bruno y de eso también habla de su generosidad para permitir que cante una creación suya.

Saldrá a la luz en alguna de las plataformas, y haremos alguna presentación en vivo. Todo a pulmón. Está con nosotros Marcelo Sánchez quien toca el bajo en un tema de Juan Quintero.

Su dúo con Lucho Aberastain

"Con Lucho venimos trabajando desde hace varios años. Un compañero, un amigo del camino, con el que nos conocimos en la escuela de rock. Nos enamoramos de cantar juntos, de la voz de uno y otro y como ensamblamos nuestros sonidos y así armamos un repertorio juntos. Hicimos un EP a principios de 2023. Que está en las plataformas como Spoty fy.

"A la hora de cantar, cuando me toca acompañar a otros artistas he abordado varios géneros, aunque personalmente amo la música brasileña. Me enamoré de Gal Costa cuando la escuché por primera vez y desde ahí toda la selección de Brasil: Caetano, Chico Buarque, Toquinho".

No conozco ese país, pero me encantaría hacerlo, hay algo que me atrae enormemente de su música. De hecho, tenemos un trio de música brasileña con Gustavo Bruno y Marcelo Sánchez, llamado Livre. He sido bien recepcionada por colegas y espacios en donde he mostrado lo que hacemos. Lo disfruto un montón.

La inolvidable actuación con David Lebón

"Fue zarpado. El Polo Martí, que fue mi profesor en la Escuela de Música Popular y me tiene siempre en cuenta, me llama un verano y me pregunta si estaba para cantar en la fiesta de la cosecha. Obviamente, le dije que sí, siempre que sea cantar estoy. Por eso hasta he cantado cumbia en una Vendimia y realmente me divertí mucho.

"Realmente amo cantar. En esa oportunidad me dijo existía una posibilidad de que cantara con David Lebón. Casi me muero, siempre lo he admirado, me gustan todas sus canciones. Un crack del rock nacional. ‘No digas nada todavía’ me pidió el Polo porque aún debían hablar con la producción del Ruso.

Se dio y me tocó cantar “El tiempo es veloz” junto a él y la Filarmónica provincial. Yo lloraba de la emoción. Ya en los ensayos que lo conocí descubrí a un tipazo. También conocí ahí a Lisandro Aristimuño y Mateo Sujatovich, otros dos grosos. Son las inmensas satisfacciones que me ha dado el canto.

- ¿Qué es la música para vos Cynthia?

- Mirá, la rutina, las obligaciones, el deber, el reloj, la productividad, el día a día nos desprende de lo que somos, de la esencia; nos lleva puestos y así lentamente vamos dejando de lado todo eso que nos emociona. Y la música es eso, una inyección de emoción. Y qué feliz nos hace vivirla, escucharla, tocarla, cantarla, sentirla, compartirla.