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A vuelo de Colibrí hasta el Mundial de Clubes

River tuvo premio doble en el Monumental al vencer a Libertad. Clasificó a la próxima ronda de la Copa y también al Mundial de Clubes que se jugará en EE.UU

15 de mayo, 2024 - 00:01

“Vamos, vamos River Plate, hoy te vinimos a alentar, para ser campeón, hoy hay que ganar”, cantó la parcialidad local mientras los jugadores llevaron a cabo los trabajos precompetitivos en la previa al partido correspondiente a la cuarta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Acto seguido, la voz del estadio anunció a los 22 protagonistas, más los suplentes y los dos entrenadores.

En ese preciso momento, los hinchas riverplatenses cambiaron silbidos por aplausos contundentes que bajaron desde los cuatro costados del Monumental para Martin Demichelis, quién había sufrido el repudio  de sus propios simpatizantes en el debut de la Liga Profesional de Fútbol, en la previa al triunfo frente a Central Córdoba en el Monumental. También, hubo un minuto de silencio por el fallecimiento de Cesar Luis Menotti, ex entrenador millonario, y del dirigente Gabriel Di Girolamo.

El público millonario entendió que el equipo gana, qué está primero en el Grupo H de la Libertadores, y que el entrenador tiene más resultados positivos que negativos, aunque hay partidos que no juega bien como la historia de River se lo reclama. Pero el encuentro contra Libertad de Paraguay no fue una excepción, porque el local volvió a ser amplio dominador del juego, pero no brilló, ni jugó bien y por momentos, sufrió los embates de Libertad.

Con los regresos de Rodrigo Villagra, Rodrigo Aliendro y Miguel Borja como titulares, el equipo de gala riverplatense salió envalentonado en busca de abrir el marcador. 

Con cuatro defensores (Sant`Anna, González Pirez, Diaz, Casco), tres mediocampistas (Fernández, Villagra, Aliendro), un enganche (Echeverri) y dos delanteros (Borja y Colidio), tomó la iniciativa y jugó en campo rival. 

Libertad, por su parte, se plantó con cuatro defensores, dos volantes, tres mediocampistas más adelantados y con Roque Santa Cruz como único delantero con la intención de esperar en su campo para salir de contragolpe.

Con el Diablito Echeverri como conductor de la ofensiva, el local empezó a posicionarse en campo rival y a inquietar el arco defendido por Rodrigo Morinigo. Primero Echeverri y luego Sant` Anna pudieron abrir el marcador con disparos desde afuera del área, pero el golero mandó la pelota al tiro de esquina.

La visita quiso hacerse fuerte con la pelota parada, una especialidad en el fútbol paraguayo, con un cabezazo de Santa Cruz, pero estuvo despierto Armani para evitar el primer gol. De contra lo tuvo Aliendro, pero la intromisión de Borja no se lo permitió.

La primera media hora mostró a un Libertad ordenado, sin fisuras, abroquelado cerca de su área y con la intención aprovechar las pelotas quietas. River era el dominador de la pelota, pero no se sentía cómodo con el juego de su contrincante y hasta lo sufría el partido. El local no tuvo la sociedad de Nacho Fernández y Echeverri que le permite generar jugadas para llegar al arco rival.

A esa altura, Colidio era un espectador más del partido, y González Pirez probó con un disparo a distancia para sorprender a Morinigo frente a una defensa muy cerrada. Luego, lo tuvo Echeverri de volea y Paulo Diaz con un cabezazo que pegó en uno de los palos.

Con estas innumerables chances de gol, el local volvió a tener el dominio absoluto del juego, aunque Libertad cada vez que podía cruzaba la mitad de cancha para, con sus armas, tratar de lastimar el arco de Armani.

Hasta que apareció Borja con una magnífica definición en un metro cuadrado, tras un centro de Casco. Sobre el final del primer tiempo, el goleador se hizo presente y marcó el 1-0. River merecía irse al descanso en ventaja, pero no por su juego, sino por las chances claras que tuvo y no concretó.

En el comienzo del segundo tiempo, cambió la tónica, porque arrancó mejor Libertad, que se paró un poco más arriba y salió con todo. Tuvo el empate Santa Cruz, pero Armani tuvo una tapada extraordinaria.

Ante la necesidad de ir en busca de la igualdad, el conjunto paraguayo se adueñó de la pelota, jugó en campo rival, mientras que River apeló a la contra. Fue en ese momento donde crecieron los niveles de González Pirez y Paulo Diaz para sacar las pelotas que caían en el área local.

Con espacios libres de mitad de cancha hacia adelante, la movilidad de Echeverri fue fundamental para intentar agarrar mal parada a la defensa paraguaya. Nacho Fernández no entró en juego y Borja tuvo el segundo pero definió desviado ante la salida de Morinigo. Libertad, por su parte, mantuvo la intensidad, presionó para no dejar jugar a su rival y arriesgó más que en la primera etapa, lo que le hubiera costado haber perdido por mayor diferencia, ya que lo tuvo Colidio, pero definió desviado.

Luego, hubo tiempo para los cambios. Ingresaron Esequiel Barco y Pablo Solari por Colidio y Nacho Fernández. En la visita, ingresaron Lorenzo Melgarejo, Tacuara Cardozo, Antonio Bareiro, Alvaro Campuzano y Gustavo Aguilar por Matías Espinoza, Santa Cruz, Iván Franco, Bautista Merlini y Hernesto Caballero.

El local siguió desperdiciando ocasiones de gol para cerrar el partido. Solari definió débil a las manos de Morinigo. Aliendro probó con derecha desde fuera del área y se fue muy desviado. Sobre el final del encuentro, Borja otra vez apareció para ejecutar con derecha en la puerta de la media luna, no tuvo reacción Morinigo y partido liquidado con un 2-0 final.

El Millonario ganó con dos tantos del Colibrí, figura del encuentro, y avanzó a los octavos de final de la Libertadores.

Además, clasificó al Mundial de Clubes a jugarse en Estados Unidos en junio 25. Por el partido ganado, obtuvo 330 mil dólares más 1 millón 250 mil de la misma por avanzar a la próxima instancia de esta Copa, y además, embolsará 35 millones de euros por ingresar al Mundial de Clubes. Noche redonda en el Monumental de Nuñez.