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Adiós a una leyenda del automovilismo: Juan María Traverso

El piloto que marcó la historia de las categorías ganó seis campeonatos de TC, siete de TC 2000 y tres de Top Race

11 de mayo, 2024 - 20:56

Juan María Traverso, uno de los más grandes exponentes del automovilismo argentino, falleció a los 73 años como consecuencia de un cáncer de esófago por el que se encontraba en coma hace un par de días. El deceso se produjo en su casa de Ramallo, rodeado de sus seres queridos. Estaba casado con Susana y tenía tres hijos: María Paula, María Manuela y Juan Cruz y una nieta, Juanita.

 

El Flaco

Nació el 28 de diciembre en Buenos Aires, pero su hogar siempre estuvo en Ramallo. Se lo conocía con ese apodo porque siempre fue muy delgado. Con el paso de los años, aumentó de peso cuando dejó de fumar. Luego, volvió a consumir tabaco, pero no perdió los kilos.

Su primer vehículo lo tuvo a los 15 años: un Ford A sin escape. Su amistad con “Marito” García, que corría en karting y luego incursionó en el Turismo Carretera, fue el detonador que lo llevó a las pistas. El Flaco lo acompañaba a las carreras cada vez que podía. El día que García pasó a formar parte del equipo oficial de General Motors, le cedió el Torino Liebre con el que estaba participando al Flaco.

Su primera carrera fue la Vuelta de Pergamino, el 31 de octubre de 1971. Un año después, consiguió su primera victoria, el 29 de octubre de 1972, en el premio Supernafta YPF que se disputó en el autódromo semipermanente de 25 de Mayo. En su retorno a Ramallo fue recibido por una multitud. Al año siguiente se incorporó al equipo oficial Ford, acompañando Héctor Luis Gradassi, ocupando el lugar que dejó el fallecimiento de Nasif Estéfano.

 

Comienza la gloria

Su primer campeonato de Turismo Carretera llegó en 1977, repitiendo la victoria al año siguiente, en ambos casos a bordo de un Ford Falcon. Luego, tras una serie de inconvenientes entre la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) y el equipo Ford, partíó a Europa correr en Fórmula 2. “Con el paso de las carreras les fui perdiendo el respeto a los demás corredores”, contó de esa experiencia.

Sin embargo, problemas económicos en la empresa de su padre, Juan Cruz Traverso, generaron que el Flaco retornara a Argentina. “Tenía un contrato con el equipo Brabham. Yo corría con Keke Rosberg, por ejemplo, a quien le gané y quien me ganó. Dos años después fue campeón de Fórmula 1. Creo que habría andado muy bien allí, pero tuve que regresar con mi padre”, rememoró.

En su regreso, pasó a correr en TC 2000, donde su unión con Oreste Berta, el “Mago de Alta Gracia”, quien estaba a cargo de la preparación de los Renault, se convertiría en una de las más ganadoras del automovilismo nacional. Con la coupé Fuego consiguió los campeonatos 1986, 1988, 1990, 1991, 1992 y 1993.

La famosa coupé Fuego

En 1994 regresó al Turismo Carretera pero, en esta oportunidad, a bordo de un Chevy. Al año siguiente, se quedó con el campeonato de esta categoría y con el del TC, al volante de un Peugeot 405.

Al año siguiente, debutó en la categoría Top Race con un Mercedes Benz, terminando segundo en el campeonato, y repitió la corona en el TC.

En 1998 volvió a Ford para la máxima categoría del automovilismo nacional y consiguió el título del Top Race con el Mercedes, que repitió en 1999, aunque en esta oportunidad con un Peugeot 405, junto a un nuevo título en TC, el último en esta categoría. Su última consagración fue en Top Race en 2003, a bordo de un BMW.

A lo largo de su carrera, consiguió 6 campeonatos de TC, 7 de TC 2000 y 3 de Top Race. Sus rivalidades con el Loco Luis Rubén Di Palma y luego con el hijo, Marcos Di Palma, o con Cocho López, marcaron una época dorada en el automovilismo. 

 

El recuerdo del flaco

La carrera que ganó prendido fuego

Juan María Traverso vs. Marcos Di Palma

La final del TC de 1994

La sabiduría de Juan María Traverso

A bordo con el Flaco