La startup Reflect Orbital presentó un ambicioso proyecto para capturar luz solar en el espacio y redirigirla a puntos específicos de la Tierra durante la noche. El sistema utiliza espejos de alta precisión montados en satélites para potenciar parques solares cuando no hay luz natural.
Aunque promete revolucionar la energía renovable para 2030, científicos alertan sobre graves consecuencias: alteración de ritmos circadianos en animales, aumento de basura espacial y riesgos para la navegación aérea. El antecedente ruso "Znamya" falló en los 90, dejando dudas sobre la viabilidad y seguridad de intervenir el cielo nocturno. Escuchá la columna de Alejandro Álvarez en El Interactivo.