En una nueva entrega de su columna de viajes para El interactivo, Emilia Iglesias analizó el fenómeno de Rocamadour, el impactante pueblo del suroeste francés que desafía la gravedad. Esta localidad, la segunda más visitada del país después del Mont Saint Michel, se destaca por estar incrustada directamente en una pared de roca sobre el cañón del río Alzou.
La reseña detalla la estructura de tres niveles que define al lugar: desde la base comercial hasta el castillo en la cima, pasando por los santuarios que albergan a la Virgen Negra. Un recorrido visual que combina historia, arquitectura extrema y el famoso queso de cabra local.