En su columna para el programa El Interactivo, el periodista Fernando García analizó la drástica transformación educativa que lleva adelante el gobierno de China, donde ya se eliminaron más de 12.000 carreras universitarias tradicionales.
Esta reestructuración busca alinear de forma directa la oferta académica con las necesidades productivas y tecnológicas del Estado, dejando de lado las disciplinas humanísticas en un giro sin precedentes hacia la automatización.
El avance de la IA y el riesgo del desempleo juvenil
Detrás de esta medida drástica se esconde un fuerte intento por combatir el desempleo juvenil, que hoy afecta al 21% de los jóvenes instruidos en ese país. Para las autoridades, la falta de salida laboral en carreras como filosofía, literatura o sociología representa un peligro de inestabilidad política.
Ante esto, el modelo estatal decidió intervenir el mapa universitario, reemplazando los programas obsoletos por más de 10.000 nuevas opciones enfocadas exclusivamente en inteligencia artificial, chips, robótica y defensa tecnológica.