El temporal de nieve y las bajas temperaturas en la cordillera de los Andes alteraron el comportamiento de la fauna silvestre en Mendoza. Especies nativas como los pumas se ven obligadas a descender a zonas de menor altura, como Potrerillos o Villavicencio, debido a que no encuentran alimento en las cumbres congeladas.
Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque, explicó que este comportamiento es esperable ante inviernos tan crudos. Sin embargo, advirtió que la basura acumulada por los humanos actúa como un "imán" que tienta a los animales a acercarse a zonas pobladas. Ante un avistamiento, la recomendación clave es mantener la calma, no intervenir y llamar al 911.