Mendoza, una provincia con alto riesgo de incendios forestales por su clima seco, busca anticiparse a la temporada crítica. Para ello, el Plan Provincial de Manejo del Fuego certificó a cuatro instructores ante la Agencia Federal de Emergencias (AFE).
"Esto unifica criterios y nos da un nexo directo con Nación para capacitar a nuestro personal y a bomberos voluntarios", explicó Diego Martí, coordinador del Plan.
Además de la profesionalización, la provincia tomó una medida histórica: incorporó a 19 brigadistas en pleno invierno. El objetivo es reforzar las cinco bases operativas ante posibles sequías asociadas al fenómeno de El Niño, priorizando el cuidado ambiental y la respuesta rápida.