Mendoza volvió a marcar un hito en la gastronomía internacional al sumar tres nuevas estrellas de la prestigiosa Guía Michelin, consolidando su liderazgo en la región y posicionándose como un motor clave para el turismo receptivo de alta gama. Este reconocimiento no solo premia la excelencia culinaria local, sino que impacta de manera directa en la economía de la provincia, atrayendo a viajeros de todo el mundo durante los doce meses del año.
El impacto en la temporada invernal
La distinción coincide con un panorama sumamente positivo para el sector turístico de la provincia. El reciente fin de semana largo arrojó un balance del 80% de ocupación promedio, con picos que alcanzaron el 90% en zonas de alta montaña, como Potrerillos, Cacheuta y la Ruta 82.
Este escenario funciona como la antesala ideal para las próximas vacaciones de invierno. Con la llegada del receso en Buenos Aires —el principal emisor de visitantes hacia Mendoza—, las autoridades y los prestadores privados prevén un movimiento masivo. La combinación de paisajes naturales, el consolidado enoturismo y ahora una oferta gastronómica galardonada a nivel mundial garantizan un invierno con cifras récord para el comercio y el empleo mendocino.