La lealtad a las marcas tradicionales llegó a su fin. Ante la escalada de precios en las góndolas, los argentinos modificaron sus hábitos de compra de manera drástica, priorizando el bolsillo sin descuidar la calidad.
Según Fernando Savore, de la Confederación General Almacenera, los consumidores están reemplazando las primeras marcas por productos de pequeñas y medianas empresas. Alimentos básicos como el pan lácteo, fideos o galletitas de firmas pyme ganan terreno al ofrecer la misma calidad que las líderes, pero a mitad de precio, transformando el consumo cotidiano en una estrategia de ahorro inteligente.