El avance de la inteligencia artificial no solo impulsó la innovación tecnológica, sino que también transformó drásticamente el panorama de la ciberseguridad en Latinoamérica.
Un reciente informe reveló un aumento del 180% en fraudes avanzados cometidos mediante identidades generadas por IA, en un esquema criminal altamente automatizado que apunta de forma precisa a plataformas de bancas, fintechs y criptomonedas.
Impacto de las identidades sintéticas en Argentina
En Argentina, la tendencia muestra un cambio de paradigma preocupante. Aunque los ciberdelitos generales cayeron un 20%, las estafas por ingeniería social se dispararon un 183% y el uso de deepfakes creció un 66%. Los delincuentes ya no buscan ataques masivos indiscriminados, sino el diseño de perfiles sintéticos hiperrealistas para engañar puntualmente a sus víctimas.
Según detalló el especialista Martín Gastañaga en el programa El Interactivo, la modalidad incluye desde la invención de perfiles digitales falsos —con fotografías de familias y mascotas inexistentes— hasta la creación de documentación falsa y máscaras 3D. Estas herramientas permiten simular operaciones legítimas, como el alquiler de propiedades durante recesos vacacionales, logrando vulnerar los controles de seguridad tradicionales.
Frente a esta escalada, las empresas del sector se ven obligadas a adaptar sus sistemas de protección. La respuesta clave que se impone hacia el futuro contempla la exigencia de pruebas de vida real en directo para validar operaciones sin obstaculizar la experiencia de los usuarios.