Viajar a Roma implica, para la mayoría, cumplir con la tradición de arrojar una moneda en la célebre fuente. Sin embargo, el verdadero secreto de este rincón italiano no está en la superficie, sino debajo de tus pies. A menos de un minuto caminando, se encuentra una de las atracciones más sorprendentes y menos concurridas de la ciudad.
La Ciudad del Agua: un viaje al pasado romano
Conocido como Vicus Caprarius, este sitio arqueológico subterráneo permite recorrer una antigua insula (edificio de viviendas de la Roma imperial) que revela cómo era la vida hace casi 2.000 años. Lo más fascinante es que allí todavía fluye el agua del acueducto Aqua Virgo, la misma obra monumental que abastece a la fuente desde la época del emperador Augusto.
¿Vale la pena visitarlo? Sin dudas. El recorrido dura unos 45 minutos y te sumerge entre antiguos muros y mosaicos perfectamente conservados. Es una experiencia ideal para escapar del calor, la lluvia y, sobre todo, del turismo masivo.
Para quienes deseen explorar este tesoro, se recomienda reservar la entrada de forma online debido al espacio reducido, especialmente en temporada alta. Y si tu objetivo es admirar la fuente tradicional con tranquilidad, las mejores horas son temprano en la mañana o después de las 22. Porque, a veces, los mejores lugares de Roma están simplemente escondidos a la vuelta de la esquina.