La salud no puede esperar, pero los trámites burocráticos imponen otra realidad. En Mendoza, los afiliados a OSEP y PAMI enfrentan retrasos alarmantes para acceder a medicamentos oncológicos. Las demoras alcanzan hasta los tres meses, un tiempo crítico que compromete la efectividad de los tratamientos y pone en riesgo vidas.
En Círculo Político, Enrique Villalobo, explica que el conflicto no responde a faltantes de laboratorio ni problemas de producción. La raíz está en los extensos procesos de autorización interna y en la interrupción de las cadenas de pago a proveedores.
Para mitigar el problema, OSEP comenzó a entregar la medicación directamente en farmacias asignadas. Por su parte, quienes carecen de obra social cuentan con el plan provincial, articulado entre FUESMEN y COIR, que garantiza un respaldo vital.

