La mosca del Mediterráneo es una de las plagas más destructivas a nivel mundial, y durante el invierno encuentra su escondite perfecto: los patios mendocinos.
En diálogo con Círculo Político, la ingeniera agrónoma Erica Gómez, del ISCAMEN, advirtió que cítricos como naranjas, pomelos, mandarinas y quinotos sirven como refugio invernal para el insecto, que luego ataca las plantaciones comerciales en primavera. Para cortar este ciclo y proteger la producción frutícola local, el organismo lanzó un operativo de recolección domiciliaria.
La recomendación oficial es cosechar estos frutos antes del 31 de agosto. Los vecinos pueden consumir lo que deseen, desechar el resto en bolsas cerradas o llamar al 0800-666-4722 para que una brigada del ISCAMEN retire los excedentes de forma gratuita.