Un reciente estudio del Conicet encendió las alarmas al revelar una doble crisis sanitaria en Mendoza: la preocupante convivencia de la desnutrición y el sobrepeso infantil. La investigación, que midió a niños del sistema público de salud, detectó altos índices de malnutrición, especialmente en el sur provincial.
En Círculo Político, Gerardo Cueto, investigador a cargo, explicó que la vulnerabilidad económica impacta en dos frentes. Por un lado, la pobreza extrema y el impacto del frío frenan el crecimiento físico. Por el otro, el bajo costo de los alimentos ultraprocesados empuja a las familias a dietas baratas pero altas en azúcares y grasas.
Esta problemática refleja una epidemia global. La falta de tiempo en los hogares para cocinar y la exposición constante a productos procesados exigen, según los expertos, una intervención urgente en la educación alimentaria escolar para evitar daños cognitivos y metabólicos a largo plazo.

