El liderazgo en las pequeñas y medianas empresas atraviesa un cambio de paradigma. Ya no basta con la autoridad jerárquica; hoy, la clave reside en el autoliderazgo y la gestión de la integralidad humana. La coach organizacional Alejandra Pugliese, dijo en El Interactivo que en estructuras de hasta 20 personas, la invisibilidad es el mayor enemigo de la productividad.
Para motivar sin depender de incentivos financieros, es vital aplicar la escucha activa y el reconocimiento público del trabajo bien hecho. Integrar la vida personal de los colaboradores y otorgar autonomía con responsabilidad permite que el equipo se apropie de los objetivos, transformando la cultura organizacional en un espacio de bienestar y alto rendimiento.