El cultivo de la papa en Mendoza está viviendo una transformación gracias al impulso de la agroindustria. Históricamente, la provincia se dedicaba casi exclusivamente a la papa para consumo fresco, enviando la poca producción industrial a Buenos Aires. Sin embargo, la instalación de una nueva planta procesadora en Mendoza ha generado una explosión en la superficie cultivada de variedades industriales como la Innovator.
Según Federico Fuligna, del INTA Tupungato, la papa industrial exige alta calidad y mayor contenido de materia seca, atributos que el clima mendocino (amplitud térmica y aridez) favorece enormemente. Hoy, la provincia no solo cubre el mercado interno con variedades frescas como Spunta, sino que pisa fuerte en el mercado industrial de bastones y puré, consolidando un sector agroalimentario en plena expansión y con potencial exportador.