La sanción de la Ley GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos) en Mendoza marca un antes y un después, pero el verdadero desafío hoy está en nuestros hábitos. Recientemente, Tunuyán fue sede de un encuentro clave para implementar este modelo sustentable en el Valle de Uco, articulando a la provincia y los municipios.
En Círculo Político, Martín Gastañaga, comenta que el concepto central de esta transición es simple y contundente: cuando no separamos la basura, tiramos plata. Un ejemplo claro son las latas de aluminio, cuyo envase suele costar más que la propia bebida. Implementar la separación en origen y respetar la recolección diferenciada transforma los residuos en recursos valiosos, reduce la contaminación y ahorra la enorme cantidad de energía eléctrica que demanda producir nuevos materiales.

