Frente al aumento de la agresividad en las aulas, Marianela Bione, profesora de Historia de la Escuela 4261 y el CENS 3500 de Mendoza, decidió cambiar las reglas del juego. En diálogo con el programa "Círculo Político", explicó cómo creó "Hablar bonito", un proyecto que premia el buen trato entre alumnos.
El sistema funciona como un desafío: utiliza "corazones" para reforzar actitudes amables. Al conectar con la gratificación instantánea de las redes sociales, los estudiantes comenzaron a autorregular su lenguaje, evitando la escala hacia la violencia física.
El impacto fue rotundo. El método desactivó el acoso verbal y motivó a comerciantes locales a donar desde útiles hasta pases de gimnasio para los ganadores. Una brillante lección de convivencia.