A pesar de la alerta por una nueva variante de ébola, especialistas aseguran que la llegada de la enfermedad a la Argentina es altamente improbable. La principal barrera de defensa del país es geográfica y comercial: el bajísimo flujo migratorio y el escaso intercambio de personas con las regiones africanas donde circula el virus.
Esta variante registra actualmente una tasa de mortalidad estimada en un 30% y genera síntomas graves en apenas dos o tres días. Sin embargo, los expertos aclaran que el ébola no posee el nivel de propagación masiva de los virus respiratorios comunes, llevando tranquilidad a la población local.