Nahir Galarza rompió el silencio en una entrevista exclusiva con Nati Jota y Paulo Kablan para el canal OLGA. A sus 27 años, y con una condena firme a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizo, la joven asumió de forma directa su culpabilidad, dejando atrás las antiguas estrategias judiciales. Desde la Unidad Penal N° 6 de Paraná, Galarza desmarcó a su padre de las acusaciones previas y reveló que actualmente estudia psicología social y asiste a terapia. El caso, que conmocionó a la opinión pública argentina, vuelve al centro de la escena mediática con una declaración que redefine su postura ante la justicia.