El amerizaje es solo el inicio de una dura batalla biológica. El periodista Fernando García analizó en su columna las severas secuelas que enfrentará la tripulación de Artemis II. Al salir de la protección terrestre, el cuerpo humano sufre un deterioro acelerado: la microgravedad desintegra la densidad ósea y la masa muscular.
García advirtió que volver a la gravedad terrestre será un proceso "doloso y exhaustivo". Además del desgaste físico, los tripulantes lidiaron con radiación cósmica capaz de alterar el ADN y el sistema inmune. La misión demuestra que el desafío no es solo llegar, sino sobrevivir al regreso.