En el marco del Día Internacional de los Asteroides, la comunidad científica encendió las alarmas sobre el cuerpo celeste 2008 JL3. El periodista Martín Gastañaga explica que este objeto espacial, posee un tamaño similar al de una piscina olímpica, mantiene una trayectoria que lo aproximará críticamente a nuestro planeta en mayo de 2027.
Aunque la probabilidad de impacto es de una en 5.900, la NASA mantiene una vigilancia constante a través de su sistema Sentry. Los expertos advierten que un desvío imprevisto podría ser catastrófico, ya que la masa y velocidad de este cuerpo serían suficientes para destruir una ciudad entera.