La trágica situación que atraviesa Venezuela tras sus recientes sismos reactivó con fuerza el debate sobre la prevención ante desastres naturales. En diálogo con Ciudadano News, el médico especialista en emergencias y emergentólogo Eduardo Arellano lanzó una fuerte advertencia al señalar que la improvisación y el pánico generalizado suelen provocar más víctimas fatales que el propio movimiento telúrico, debido a las malas decisiones tomadas por los ciudadanos en los primeros segundos del evento.
El peligro de correr y la regla internacional de supervivencia
Según detalló el profesional, el error más grave y frecuente que comete la población es salir corriendo de forma desesperada en pleno temblor. "La mayoría de las muertes en este tipo de situaciones ocurren porque la estructura se mueve como una licuadora y a las personas se les cae mampostería, balcones o cables encima mientras escapan", explicó Arellano. Ante esto, el emergentólogo remarcó que la norma internacional infalible consiste en agacharse, cubrirse y sujetarse debajo de una mesa o escritorio firme hasta que cese el movimiento, y recién allí proceder a la evacuación planificada.
Por otra parte, el especialista dejó un crudo diagnóstico sobre la realidad local. Afirmó que la Argentina, a excepción de provincias con cultura sísmica como Mendoza, no cuenta con un equipo de respuesta sanitaria ni con infraestructura preparada para un evento de gran magnitud. Arellano enfatizó que un sismo en una urbe densamente poblada como Buenos Aires representaría un desastre humanitario inmediato, ya que las nuevas metodologías de construcción liviana han dejado obsoletos viejos refugios como los marcos de las puertas.