El avance de los autos eléctricos en Argentina enfrenta una dura realidad en los talleres mecánicos. Aunque la tasa de siniestros no supera a la de los modelos tradicionales, el verdadero problema surge al reparar los daños de un choque.
Componentes críticos como la batería representan hasta el 40% del valor total del vehículo y no permiten reparaciones parciales, exigiendo un reemplazo completo. A esto se suman las demoras por falta de mano de obra especializada, pólizas de seguros más costosas y una infraestructura de carga local que todavía resulta muy limitada.