El escenario político nacional sumó un nuevo capítulo de máxima tensión tras conocerse que Patricia Bullrich le ofreció su renuncia al presidente Javier Milei. El ofrecimiento se dio en el marco de una reunión privada entre ambos mandatarios, donde la funcionaria expuso una serie de marcadas diferencias respecto a decisiones oficiales recientes. Sin embargo, el jefe de Estado optó por no considerar la dimisión y continuó la conversación sin otorgarle mayor trascendencia al planteo.
Los motivos detrás de la decisión
Daniel Gallardo, quien estuvo presente en la rueda de prensa que brindó la Senadora tras su visita a Mendoza, reveló todos los detalles en Sin Verso. Según informó el periodista, la funcionaria justificó su postura bajo un argumento estrictamente ético.
Al ser consultada públicamente por los medios, Bullrich descartó de plano la existencia de una fractura en el gabinete y afirmó con contundencia: "No hay internas, hay una objeción de conciencia". Con esta frase, la ministra intentó bajarle el tono a las especulaciones de una ruptura definitiva con la cúpula de La Libertad Avanza.
A pesar de los intentos por relativizar el conflicto, el cortocircuito caló hondo en la estructura de poder. Según analizó Gallardo, este episodio deja al descubierto los complejos equilibrios que debe mantener el oficialismo en el Congreso.
El mandatario es consciente del rol estratégico que juega la ministra para garantizar la cohesión legislativa, motivo por el cual prefirió ignorar el portazo y sostenerla en su estructura, desactivando momentáneamente una crisis que amenazaba con reconfigurar el tablero político nacional.