Un acto por el 9 de Julio en Tres de Febrero terminó en controversia. Una inspectora utilizó el micrófono frente a estudiantes y familias para emitir un discurso con marcadas consignas políticas, lo que desató fuertes denuncias por adoctrinamiento. El periodista José Urrutia brinda los detalles.
El episodio reavivó el debate sobre los límites de la militancia en las instituciones educativas. Desde diversos sectores cuestionaron que las escuelas pierdan su neutralidad para convertirse en plataformas de bajada de línea partidaria.
La actitud de la funcionaria generó profunda indignación, poniendo en el centro de la escena la necesidad de proteger la libertad de pensamiento de los jóvenes en las aulas.