El gobierno de Javier Milei impulsa una profunda reforma al derecho societario en Argentina mediante un innovador proyecto de ley que busca regular e integrar la Inteligencia Artificial en el ámbito empresarial. En Sin Verso, el especialista en derecho corporativo Marcelo Saleme Murad analizó los alcances de esta iniciativa que ha despertado tanto fascinación comercial como profundos temores distópicos en el escenario internacional.
Un giro radical: de las DAO a la responsabilidad humana
El corazón del proyecto radica en la creación de nuevas modalidades operativas para las firmas comerciales. La propuesta más vanguardista es la regulación de las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO), estructuras financieras que funcionan mediante contratos inteligentes y tokenización de activos, operando con absoluta autonomía y casi sin intervención humana directa en su gestión diaria.
Asimismo, el marco legal contempla las sociedades automatizadas y la incorporación de IA en sectores específicos de empresas tradicionales. Según explicó Saleme Murad en Sin Verso, este andamiaje normativo busca otorgar al país la agilidad necesaria para competir a la par del vertiginoso ritmo financiero mundial.
Frente a las duras advertencias de intelectuales como Yuval Noah Harari sobre los riesgos de corporaciones autónomas e incontrolables, el experto desestimó que la propuesta promueva un escenario de impunidad jurídica. El especialista aclaró que el proyecto no elimina la rendición de cuentas ante la ley, debido a que siempre existirá un responsable humano detrás del algoritmo, ya sea el fundador de la empresa, los socios o el propio diseñador del software. De este modo, los magistrados mantendrán la facultad de intervenir penalmente y exigir el respaldo patrimonial ante fraudes, adaptando el derecho argentino a la era digital.