La Cámara de Diputados de Mendoza se prepara para discutir un polémico y ambicioso proyecto de reforma institucional que busca achicar el gasto político. La iniciativa, impulsada por el legislador Jorge Difonso (La Unión Mendocina), propone una reducción drástica en el número de concejales, pasando de las actuales 196 bancas a solo 36 en toda la provincia. Este debate surge como una contrapropuesta a la modificación del artículo 197 de la Constitución enviada por el Ejecutivo, la cual busca habilitar la Autonomía Municipal.
Un ahorro de $15.000 millones y fuertes críticas al oficialismo
Para Difonso, el plan del gobierno provincial es "puro maquillaje" y no ofrece soluciones reales a largo plazo, sino que responde exclusivamente a un conflicto puntual con el municipio de San Rafael. Ante la crisis que atraviesan varias comunas —muchas de las cuales están asfixiadas financieramente y han tenido que pedir adelantos de coparticipación para pagar la luz o hacer frente a sus obligaciones básicas—, el legislador plantea ir hacia una reforma verdaderamente estructural.
El proyecto opositor sugiere dividir la provincia en seis regiones operativas, designando únicamente dos representantes por cada departamento y fomentando así el trabajo asociativo. Según los cálculos oficiales de su espacio, esta eliminación definitiva de 160 cargos políticos generaría un ahorro superior a los 15.000 millones de pesos dentro del presupuesto estatal.
"Este sistema puede tener mejores rendimientos que el actual, donde hay un trabajo individual de cada concejal", detalló el referente sancarlino. Si bien el oficialismo cuenta con amplia mayoría legislativa, la oposición destaca como un triunfo que el texto ya tenga despacho de comisión. La expectativa ahora radica en que no se vote a libro cerrado y se permita debatir el verdadero costo de la política tradicional.